Muchas veces es difícil separar qué es estrés puntual, de estrés crónico, de burnout y depresión y lo has explicado muy bien. No te equivocas, palabra de psicóloga jajajaj
Por desgracia en la sociedad actual todos están demasiado presentes (comparto la recomendación del libro de La sociedad del cansancio). Lo veo constantemente en emprendedoras/es pero también en gente de mundo corporativo, en profes como dices pero también en quienes trabajan en entidades sociales. Creo que no hay sector libre de ello y que se trata de ser conscientes de ello para poder cuidarnos para prevenirlo.
Y si es tarde y ya llegó, tomar medidas y pedir ayuda cuanto antes para que no se agrave.
¡Qué artículo más necesario y qué ganas de que salga nuestro episodio del podcast!
¡Ay, ay! He aprendido un montón de esa conversación, sobre todo al volver a escucharla.
Por desgracia y como bien dices, la sensación es que ningún sector está libre de esto y, sobre todo, en el mundo corporativo - con toda la presión que rodea el mundo empresarial - y en los trabajos que están relacionados con el cuidado de otros, como la sanidad o la educación. Y cómo dices, debemos conocerlo y sobre todo dejar de normalizar la prisa, el vivir en un estrés continuo como símbolo de éxito.
Sí, pero como siempre, se intentan poner medidas cortoplacistas y superficiales a un problema que es sistémnico y profundo. Sobre todo porque estamos hablando de nuestro futuro como sociedad, el futuro que queremos dejar a las siguientes generaciones. Ni los que están dentro quieren ni pueden seguir así, ni me parece justo destrozarle el futuro a los jóvenes. De ahí la frustración que muchos sentimos por ver que no se puede hacer nada. Es un horror.
Claro, esto es extrapolable a cualquier trabajo o situación de vida. Sé paciente; aviso que tal vez te falten piezas, por eso la autocompasión juega un rol fundamental en el proceso de volver a rearmar el puzle. Porque ya hay cosas que no te van a encajar. Hay que buscar piezas nuevas☺ . Gracias a tí, por compartirte, y escucharte.🙏🏼
Lo escriba y mi voz en off me decía que si no me estaría metiendo donde no me llaman hablando de esto sin ser psicóloga ni bla bla bla... Pero luego pensé, pero si yo hablo de lo que yo he vivido, investigado y aprendido, y veo a tanta gente tan perdida, ¿cómo no voy a contarlo? Si al menos llega a una que le hace reflexionar, podré vivir tranquila. ¡Gracias!
Muy de acuerdo, muchas personas mezclan términos. Sufrí de ansiedad pero ansiedad como transtorno (la enfermedad) con principio de depresión y es un proceso durisímo, díficil, largo y como dices es desigual. Mezclamos la ansiedad y el estrés como un episodio de agobio o abrumador. Pero cuando es la enfermedad es largo, y el burnout no es "estoy quemado/a" es un proceso duro, largo, difícil...
Gracias, Celia, por contar tu experiencia. Yo tengo la sensación de que esas matriuskas tarde o temprano están presente en todos nosotros a lo largo de nuestra vida. Y, ¿sabes? Hoy sé que esto afecta a todo el mundo, pero en especial, las personas altamente sensibles somos más susceptibles de quemarnos, porque nuestro ritmo jamás puede ser el que marca la sociedad. La verdad, no sé si hay quien puede vivir en este frenetismo constante pero quizá hay quien se desenvuelve bien en entornos con mucho estrés.
No sé, yo sólo tengo claro que cada vez más gente cae presa de estos problemas, lo veo en mi entorno.
Si, ya hace bastante tiempo y es algo que nunca olvidas. Si es cierto somos más suceptibles de quemarnos y de aburrinos. ( si se repite mucho) me agobio porque es muy monótomo y aburrido. Si es muy dinámico y multitarea (no llegas y es abrumador) los extremos no se nos da bien. Enseguida el cerebro hace las suyas. Jejeje
Concuerdo totalmente con lo expresado en su escrito.
Su servidor es docente pensionado retirado. Pero por situación económica y una precaria pensión continúo trabajando en línea.
Afortunadamente desde casa
Pero el hecho de tener 70 a 90 estudiantes cada 10 semanas y revisar sus actividades, realizar las planeaciones, cumplir con la normatividad establecida por la universidad, los coordinadores y asesores metodológicos observando el desempeño y haciendo correcciones cuando ellos mismos no dan clase, etc.
A partir de 2020 en enero quedé pensionado y no he dejado de trabajar en línea.
He tenido que solicitar un permiso para separarme las próximas 10 semanas a partir de enero para poder descansar.
He caído en depresión y ansiedad y estoy en terapia con psicólogo y psiquiatra.
Antes de nada, garcias, gracias, por compartir su historia conmigo. Me entristece que una pesona que lleva toda la vida trabajando llegue a la jubilación y tenga que seguir porque no le da su pensión. ¿En qué estamos conviertiendo el mundo?
Ya le digo que es usted un valiente, aunque supongo que me dirá que es que no le queda otra, y yo aún así le diré que es un valiente. No muchas personas en su situación buscarían ayuda profesional y eso, ya es una decisión muy importante. ¿Quién sabe? Quizá descubra cosas de usted mismo que no sabía.
Le mando un abrazo enorme y le deseo todo lo mejor en este proceso, que no es bonito, ni alegre, pero que estoy segura que con la ayuda adecuada, logrará recuperarse.
Y si puede, escriba. El papel tiene la virtud de no juzgar 🙏🏼
La docencia ha sido mi vida en presencial y continúa siéndolo en línea. He sido docente desde niño viendo a mi madre prepar sus clases de nivel primaria.
Ella con su ejemplo me lo heredó sin decir palabras alguna.
He sido y soy docente por vocación nacida de la admiración por una maestra egresada de la Normal Superior en México.
Su amor por la enseñanza, la solidaridad con sus pequeños alumnos, la entrega a la pedagogía, etc.
No es porque haya Sido mi madre. Toda su generación lo fue igualmente de maestros entregados a enseñar.
Muchas veces es difícil separar qué es estrés puntual, de estrés crónico, de burnout y depresión y lo has explicado muy bien. No te equivocas, palabra de psicóloga jajajaj
Por desgracia en la sociedad actual todos están demasiado presentes (comparto la recomendación del libro de La sociedad del cansancio). Lo veo constantemente en emprendedoras/es pero también en gente de mundo corporativo, en profes como dices pero también en quienes trabajan en entidades sociales. Creo que no hay sector libre de ello y que se trata de ser conscientes de ello para poder cuidarnos para prevenirlo.
Y si es tarde y ya llegó, tomar medidas y pedir ayuda cuanto antes para que no se agrave.
¡Qué artículo más necesario y qué ganas de que salga nuestro episodio del podcast!
¡Ay, ay! He aprendido un montón de esa conversación, sobre todo al volver a escucharla.
Por desgracia y como bien dices, la sensación es que ningún sector está libre de esto y, sobre todo, en el mundo corporativo - con toda la presión que rodea el mundo empresarial - y en los trabajos que están relacionados con el cuidado de otros, como la sanidad o la educación. Y cómo dices, debemos conocerlo y sobre todo dejar de normalizar la prisa, el vivir en un estrés continuo como símbolo de éxito.
¡Gracias por pasarte! ¡Mañana más!😊😊
Tengo varios conocidos que son profesores y todos coinciden en que las condiciones se han deteriorado con los años y ahora el burnout es más habitual
Sí, pero como siempre, se intentan poner medidas cortoplacistas y superficiales a un problema que es sistémnico y profundo. Sobre todo porque estamos hablando de nuestro futuro como sociedad, el futuro que queremos dejar a las siguientes generaciones. Ni los que están dentro quieren ni pueden seguir así, ni me parece justo destrozarle el futuro a los jóvenes. De ahí la frustración que muchos sentimos por ver que no se puede hacer nada. Es un horror.
¡Gracias por pasarte por aquí!
No soy docente pero he vivido exactamente lo que cuentas.
No hacerle caso al cuerpo me ha traído consecuencias y ahí estoy, recomponiendo mi puzle. Gracias por un artículo tan necesario.
¡Hola Izaskun!
Claro, esto es extrapolable a cualquier trabajo o situación de vida. Sé paciente; aviso que tal vez te falten piezas, por eso la autocompasión juega un rol fundamental en el proceso de volver a rearmar el puzle. Porque ya hay cosas que no te van a encajar. Hay que buscar piezas nuevas☺ . Gracias a tí, por compartirte, y escucharte.🙏🏼
Por cierto no te equivocas, jejeje buen artículo de verdad y necesario.
Lo escriba y mi voz en off me decía que si no me estaría metiendo donde no me llaman hablando de esto sin ser psicóloga ni bla bla bla... Pero luego pensé, pero si yo hablo de lo que yo he vivido, investigado y aprendido, y veo a tanta gente tan perdida, ¿cómo no voy a contarlo? Si al menos llega a una que le hace reflexionar, podré vivir tranquila. ¡Gracias!
Muy de acuerdo, muchas personas mezclan términos. Sufrí de ansiedad pero ansiedad como transtorno (la enfermedad) con principio de depresión y es un proceso durisímo, díficil, largo y como dices es desigual. Mezclamos la ansiedad y el estrés como un episodio de agobio o abrumador. Pero cuando es la enfermedad es largo, y el burnout no es "estoy quemado/a" es un proceso duro, largo, difícil...
Gracias, Celia, por contar tu experiencia. Yo tengo la sensación de que esas matriuskas tarde o temprano están presente en todos nosotros a lo largo de nuestra vida. Y, ¿sabes? Hoy sé que esto afecta a todo el mundo, pero en especial, las personas altamente sensibles somos más susceptibles de quemarnos, porque nuestro ritmo jamás puede ser el que marca la sociedad. La verdad, no sé si hay quien puede vivir en este frenetismo constante pero quizá hay quien se desenvuelve bien en entornos con mucho estrés.
No sé, yo sólo tengo claro que cada vez más gente cae presa de estos problemas, lo veo en mi entorno.
Por cierto, espero que ya estés recuperada.💪🏼
Si, ya hace bastante tiempo y es algo que nunca olvidas. Si es cierto somos más suceptibles de quemarnos y de aburrinos. ( si se repite mucho) me agobio porque es muy monótomo y aburrido. Si es muy dinámico y multitarea (no llegas y es abrumador) los extremos no se nos da bien. Enseguida el cerebro hace las suyas. Jejeje
Concuerdo totalmente con lo expresado en su escrito.
Su servidor es docente pensionado retirado. Pero por situación económica y una precaria pensión continúo trabajando en línea.
Afortunadamente desde casa
Pero el hecho de tener 70 a 90 estudiantes cada 10 semanas y revisar sus actividades, realizar las planeaciones, cumplir con la normatividad establecida por la universidad, los coordinadores y asesores metodológicos observando el desempeño y haciendo correcciones cuando ellos mismos no dan clase, etc.
A partir de 2020 en enero quedé pensionado y no he dejado de trabajar en línea.
He tenido que solicitar un permiso para separarme las próximas 10 semanas a partir de enero para poder descansar.
He caído en depresión y ansiedad y estoy en terapia con psicólogo y psiquiatra.
Saludos
Estimado amigo,
Antes de nada, garcias, gracias, por compartir su historia conmigo. Me entristece que una pesona que lleva toda la vida trabajando llegue a la jubilación y tenga que seguir porque no le da su pensión. ¿En qué estamos conviertiendo el mundo?
Ya le digo que es usted un valiente, aunque supongo que me dirá que es que no le queda otra, y yo aún así le diré que es un valiente. No muchas personas en su situación buscarían ayuda profesional y eso, ya es una decisión muy importante. ¿Quién sabe? Quizá descubra cosas de usted mismo que no sabía.
Le mando un abrazo enorme y le deseo todo lo mejor en este proceso, que no es bonito, ni alegre, pero que estoy segura que con la ayuda adecuada, logrará recuperarse.
Y si puede, escriba. El papel tiene la virtud de no juzgar 🙏🏼
Hola Laura.
Caray muchas gracias por sus palabras.
La docencia ha sido mi vida en presencial y continúa siéndolo en línea. He sido docente desde niño viendo a mi madre prepar sus clases de nivel primaria.
Ella con su ejemplo me lo heredó sin decir palabras alguna.
He sido y soy docente por vocación nacida de la admiración por una maestra egresada de la Normal Superior en México.
Su amor por la enseñanza, la solidaridad con sus pequeños alumnos, la entrega a la pedagogía, etc.
No es porque haya Sido mi madre. Toda su generación lo fue igualmente de maestros entregados a enseñar.
No soy valiente de ninguna manera.
No es valiente el que sigue un llamado.
Es feliz.
Saludos